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Goles con buena nota en el "Alfonso López"
Gracias a la iniciativa de la Dirección de Bienestar, el público bogotano tuvo la oportunidad de ver en acción
a seis de los mejores equipos del balompié capitalino, en el Hexagonal de Fútbol Bogotano-Universidad
Nacional de Colombia. Una excusa, además, para encontrarse con hombres de fútbol que dejaron sus jugadas
grabadas en la memoria de quienes vibran con este deporte.
Allí estaba, dirigiendo en el estadio
“Alfonso López Pumarejo” de la Ciudad
Universitaria, con los ojos algo agrietados
por el ineluctable paso del tiempo,
el profesor José Finot Castaño, uno
de los impulsores del fútbol juvenil
en Colombia. Un hombre gestor de la
identidad futbolística nacional al lado
de otros como el paisa José Alfonso
Marroquín (director técnico de aquella
inolvidable selección de René Higuita
y John Édison Castaño) o Francisco
Maturana, uno de los padres fundacionales
del exitoso proceso que le permitió
a Colombia ir a tres mundiales consecutivos
en la década de los noventa.
El profesor Castaño, artífice del primer
campeonato suramericano obtenido por una
selección nacional juvenil en 1987, ahora
observaba con tranquilidad el desempeño
de su equipo Academia−Compensar en el
Hexagonal de Fútbol Bogotano−Universidad
Nacional de Colombia.
Su facilidad para encontrar la explicación
precisa para la derrota transitoria de
su equipo al finalizar el primer tiempo
frente a La Equidad Seguros era la
prueba palmaria de su larga experiencia
como estratega ganador: “los muchachos
están jugando bien, según lo previsto…
pero el otro equipo es más”, aseguró
Castaño.
Y es que en el fútbol, sea bogotano,
europeo o guadalupano, queda poco por
inventar. Basta mirar la disposición táctica
de la mayoría de equipos en la gramilla
del “Alfonso López Pumarejo”:
4-3-2-1, o lo que es lo mismo: cuatro
defensas, tres hombres en la primera
línea de volantes, dos enganches y un
punta o hombre gol. En términos generales,
así se pararon los combinados invitados
al hexagonal, con apenas algunas
variantes.
Con este esquema, Hernando ‘el mico’
García, recordado lateral de Millonarios
en la década de los ochenta, enfrentó
la última jornada del Hexagonal, ahora
como el director técnico encargado de
guiar al equipo que le dio todo como
jugador, incluso el reconocimiento de la
nuevas generaciones de hinchas azules.
De su paso por el otrora glorioso
“Ballet Azul” se recuerda la facilidad
para proyectarse por la punta derecha
albiazul, además de su rápido retorno
para cumplir con las labores de marca.
En la época del ‘mico’ todavía los relatores
se referían al “marcapunta o lateral”.
Dependiendo del planteamiento táctico
que requiriera el partido, hoy se podía
escuchar a los técnicos del Hexagonal
gritando desde las bancas del “Alfonso
López Pumarejo”: “recompongan, recompongan
la figura. Mirá que se nos viene el
carrilero”. Esto es, el jugador que cumple
las mismas funciones de marca y proyección
pegado a su línea lateral, pero en un
esquema con tres defensas y dos carrileros
bien abiertos en las puntas.
Táctica y estrategia
En líneas generales, el Hexagonal tuvo
un buen nivel, según lo corroboraron
buena parte de los técnicos que dirigieron
el juego de sus pupilos. Así, para
Juan Carlos Gruesso, director técnico
del Bogotá Fútbol Club, “este torneo se
convirtió en una excelente oportunidad
para foguear a las nuevas promesas del
fútbol bogotano, pues el nivel de juego le
sirve a los muchachos para mantener alta
su competitividad”.
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| El equipo de la Universidad Nacional tuvo una aceptable actuación que le permitió mejorar su funcionamiento colectivo. |
Como en todos los estadios del mundo, la marca férrea fue una constante en el Hexagonal. |
Con el Hexagonal, el fútbol de alto nivel volvió a la UN después de los juegos del Chicó Fútbol Club en la primera A
del torneo colombiano. |
De este combinado llamó la atención
que su columna vertebral: el arquero, el
lateral derecho, uno de los defensas centrales
y de sus mediocampistas, así como
su goleador fuesen negros, nacidos en
el departamento del Valle y otros lugares
de la Costa Pacífica. De esta forma
el Bogotá Fútbol Club se nutrió del
talento de estos hombres, cuyos apellidos
Carabalí o Mena, no dejan duda sobre su
lugar de origen.
Especialmente entre ellos descolló la
figura de un negro grande y con excelentes
condiciones técnicas. Al indagar por
el descomunal jugador su técnico refirió
el nombre de Christopher Moreno, un delantero que tuvo la oportunidad de
mostrarse con las plantillas profesionales
del Independiente Santafé y el Once
Caldas, de Manizales.
En los dos elencos Moreno había
mostrado sus capacidades goleadoras,
y aunque con el Bogotá Fútbol Club
apenas anotó dos goles, su liderazgo en el
ataque del equipo blanquinegro permitió
ver goles de gran factura como el anotado
por él a los Millonarios en la última
fecha: un cabezazo al piso que dejó sin
oportunidad a Juan Francisco Irigoyen,
arquero de la plantilla profesional del
cuadro embajador.
Así mismo, los espectadores pudieron
ver a parte de la simiente del fútbol
bogotano, en equipos que como el de la
Equidad Seguros se ha preocupado por
mantener un nivel competitivo de juego
desde su creación en 1982, cuando la
adquisición de la casilla en el tradicional
Torneo Hexagonal del barrio Olaya
le sirvió para convertirse en una de las
instituciones más respetadas del balompié
bogotano.
En este Hexagonal el equipo verdolaga
mostró un buen juego de conjunto, con una sólida defensa y contragolpes eficaces.
Bajo la dirección técnica del profesor
Danilo Álvarez, este conjunto demostró
por qué el tercer lugar conseguido en
el torneo no fue cuestión de azar. Su
estratega comentó que el nivel del torneo
lo satisfizo y también valoró positivamente
la reglamentación del campeonato
que promovió el juego limpio y la sana
competencia.
De igual forma, despuntaron algunos
jugadores cuya calidad permite presagiar
que pronto alcanzarán el fútbol profesional,
entre otros, el defensa centro
Alexánder Perlaza del Bogotá Fútbol
Club y los goleadores John Rodríguez de
Maracaneiros y Carlos González de la
Equidad Seguros.
Esto claro, siempre y cuando, los
“cazatalentos” no se descuiden como
sucedió en el caso de Fabián Vargas, hoy
volante del Club Atlético Boca Juniors
de Argentina o Julián Téllez, que antes
de su grave lesión de rodilla jugó con el
Vélez Sarfield de Buenos Aires. Estos dos
bogotanos no iniciaron su exitosa carrera
deportiva en los clubes profesionales de
la capital.

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| Foto: Cortesía Dirección de Bienestar |
Maracaneiros Campeón,
la UN mejorando
El pasado 12 de julio, Maracaneiros,
el último equipo en aceptar
la invitación
a participar en el Hexagonal (reemplazó
a Santafé), levantó el trofeo que lo
distinguió como el mejor del torneo. La
regularidad que mantuvo a lo largo de
las cinco fechas y el aporte de jugadores
tan importantes como Kilian Virviescas
-ex jugador del River Plate argentinole
permitió al combinado blanquirrojo
coronarse campeón, a pesar de su derrota
en el último encuentro ante Academia-
Compensar.
Así mismo, el reconocido conjunto
capitalino sacó la valla menos vencida
con apenas cuatro tantos recibidos y
mantuvo un buen registro de juego
limpio, que en este Hexagonal fue clave, pues las tarjetas amarillas y rojas incidieron
en el puntaje final. Esta medida
fue bien recibida por técnicos como Luis
Uribe, encargado de la última fecha de
dirigir a la Academia−Compensar, quién
señaló que “de esta manera se protege
al jugador habilidoso y se promueve una
cultura de sano esparcimiento en las
tribunas”.
De igual forma, Raúl Salamanca, el técnico
campeón; agradeció a la Universidad
por la oportunidad de foguear a sus
muchachos y darle fútbol a jugadores
que como Virviescas venían de una para
prolongada. El internacional bogotano
seguramente jugará en el fútbol profesional
chileno la próxima temporada y
reconoció el buen nivel del torneo que
le permitió continuar con su proceso de
recuperación.
El Hexagonal también le sirvió al
equipo de la Universidad Nacional para
continuar con su preparación con miras
a su posible ingreso en el torneo de la
Primera C. Un proceso orientado por
Faber López en el que participan los
estudiantes de la Universidad seleccionados,
tras las convocatorias que periódicamente
se realizan, capaces de entrenar
de lunes a viernes de 6:00 a 8:00 de
la mañana y responder, además, por sus
responsabilidades académicas.
Para López el papel desempeñado por
el equipo de la Universidad fue digno,
si se tiene en cuenta que se enfrentaban
a combinados con amplia trayectoria
en el fútbol bogotano. Así, lo importante
de esta fiesta era competir y “acercar
el deporte a la academia”, como
lo señaló Beatriz Sánchez, directora de
Bienestar, en la ceremonia de premiación.
Un objetivo que se logró con cada
gambeta del Hexagonal.
yacastellanosc@unal.edu.co |